martes, 22 de febrero de 2011

40 grados a la sombra

   ¿Y si la mayor felicidad que has conocido fue una gran mentira?
   ¿Y si los que llamabas amigos también te hubieran hecho daño?
   ¿Y si llevas desde hace años estancada en el momento en que te arrancaron los sueños, ilusiones, esperanzas y fuerza de voluntad?

   Es cruel, ¿verdad?
   La gente es cruel; la vida es cruel. ¿Por qué ambas se empeñan en machacarte una y otra vez sin importarles que ya estés en el suelo… que lleves tiempo sin poder levantarte?

   Suplicas mentalmente y nada funciona, nadie te escucha.  Parece que te echan veneno cada vez que te hablan; que te apuñalan cada vez que te miran; que se burlan de ti cada vez que te sonríen.  
   Te reducen a la mínima expresión y  si tienes la necesidad de aferrarte a algo o a alguien porque nunca te han dado la oportunidad  -ni el tiempo suficiente- para hacerte fuerte… te destrozan.
   Minar la moral de alguien… perfecto para mantenerlo  con una cadenita al cuello para que no se aleje y tenerlo bajo control.

   Puedes probar a vivir escondida en lo más hondo de tu mente pero cuando bajas a la tierra las cosas son como un maldito día de agosto en Toledo a 40º a la sombra, asfixiantes.

   Sé que alejándome de todo conseguiría mejorar aunque fuera  solo un poco; pero ya olvidé hace tiempo que era eso de esforzarse y sacrificarse por algo, ya se me quitaron las ganas de luchar.  
   ¿Qué más da aquí o allí? Seguiré siendo un autentico desastre incapaz de nada en cualquier sitio.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Yo

Escribo desde niña en cuadernos que un día cambié por un ordenador.
 Tengo casi 30 años, no me importa reconocer que no creo en el amor tal y como nos lo han vendido,  aunque lo haya encontrado; ni en los formalismos impuestos por la costumbre.
No  huyo de los compromisos serios,  no me asustan  las bodas,  ni los vestidos blancos, ni tener niños.
 Nunca piso una Iglesia, no creo en Dios ni en Los Beatles.
Me tiño el pelo y leo libros de autoayuda.
Soy reservada, individualista, detallista y algo ególatra.
No me gusta la gente con dos caras, ni los culturetas, ni los buenrrollistas, ni la gente políticamente correcta que luego resulta ser resentida e  imbécil a tiempo completo.
Me gusta pensar, vestir de negro, el cine, la música y la lectura.
Tengo un  trabajo, y me encanta.
 Reconozco consumir porno y, como cualquier hijo de vecino, bebo en exceso los fines de semana y fumo de vez en cuando.
 No soy políticamente correcta ni lo deseo, normalmente hablo sin pensar y la sinceridad me juega malas pasadas, pero no me preocupa. Aspiro a rodearme sólo de las personas y de las cosas que realmente me importan y merecen la pena. Es hora de hacer limpieza general.

martes, 18 de mayo de 2010

Miedo

Miedo a la soledad, miedo a la compañía.
Miedo a la libertad, miedo a comprometerme.
Miedo a la separación, miedo a cambiar de país, miedo a perderte...

Entre tanto miedo se me pasó el tiempo para escribir, espero que no se me pasase la vida.

Y por fin, tras un "mes horribilis" - que más se me antojó un siglo-
mi miedo se pierde ahogado en los charcos.
Ya no tengo miedo porque sé -aunque a veces dude-
que estás ahí cuidando mis pasos.

Y sé que aunque a veces piensas que estoy algo ida
nunca se me va a olvidar tu voz aunque pierda la memoria.

Y sé que no es en vano brindar esta noche por nosotros dos
brindar por nuestra historia.

Y que si después de tanto seguimos juntos al pie del cañón
será por algo -digo yo-

Verás como demuestra el tiempo que merece la pena seguir luchando.

domingo, 9 de mayo de 2010

Te echo de menos

Te echo de menos, te echo mucho de menos, abrazaría ahora tu cuerpo en vez de estar escribiendo, o preferiría mirarte, casi embelesada, deseando darte un beso y seguir dándote besos, en la boca, en el cuello, en todo tu cuerpo.


Echo de menos el que pronuncies mi nombre, el hablarte al oído mientras siento tu cuerpo sobre el mío, el oir tus suspiros, el placer con el que barnizas mis sentidos.


Echo de menos saber que estás ahí, en cualquier momento, qué me esperas, que te importo.


Echo de menos el no poder estar contigo, el tomar cualquier cosa en cualquier sitio, el ver tu sonrisa y reirnos.


Y lo que más me duele mientras te sigo echando de menos es no saber que ha pasado, no saber dónde se ha ido lo que había, no saber si todavía quieres encontrarlo.

lunes, 22 de marzo de 2010

…Y me da igual lo que pase

…Y me da igual lo que pase si sigues estando ahí, donde siempre.
Si cada mañana al despertar aspiro en tu pelo el aroma a café
y me pierdo contigo entre nuestras sábanas.

… Y me da igual lo que pase
 si sé que vas a volver después de comprar el periódico,
si podemos compartir un baño de esos que tanto nos gustan,
y  si después de hacer el amor puedo quedarme pegada a tu espalda.

…Y me da igual lo que pase si sé, que aunque sea el tiempo,
tu permanecerás

domingo, 14 de marzo de 2010


Con mis pies descalzos sigo tus huellas, reflejadas en los charcos junto a la luna

miércoles, 10 de marzo de 2010

Me he dado cuenta

Y hoy me he dado cuenta de que hay muchas cosas que no quiero,
también me he dado cuenta de lo que quiero y de que cada vez lo tengo más cerca.
Y como muchas veces me haces sentir fea y  algunos días haces que me sienta rara,
al final me he dado cuenta de que no quiero volver.